Aplicaciones de la termografía infrarroja




    La termografía infrarroja es una de las mejores herramientas para la identificación de zonas donde hay pérdida de energía, siendo sus aplicaciones de muy amplio rango que pueden ir desde edificios hasta en los procesos industriales.

    Las termografías pueden ser aplicadas en cualquier situación donde un problema o condición de pérdida pueda ser visualizado por medio de un gradiente de temperatura.

    El dispositivo para detectar esta diferencia de temperatura es la cámara termográfica, la cual produce una imagen con colores que interpretan el perfil térmico de incidencia sobre un determinado objeto. Una imagen producida por una cámara infrarroja es llamada: termografía o termograma.

    El uso de una cámara termográfica permite detectar problemas de pérdida de energía sin interrumpir el funcionamiento del equipo, minimiza el mantenimiento preventivo y el tiempo invertido para identificar la localización de fugas.

    Las cámaras termográficas son muy utilizadas para inspecciones de mantenimiento preventivo siendo potentes herramientas para la supervisión y el diagnóstico del estado de componentes e instalaciones eléctricas y mecánicas. Con una cámara termográfica, se puede identificar problemas en una fase temprana, de forma que se pueden documentar y corregir antes de que se agraven y resulten con mayores consecuencias.

    La termografía también ofrece información muy valiosa sobre el estado del aislamiento de tuberías y válvulas. La inspección del estado del material de aislamiento que rodea las tuberías puede ser vital debido a que evita importantes pérdidas de energía u otros daños a equipos.

    Además de las aplicaciones ya mencionadas, hay muchas más aplicaciones en las que se emplea la tecnología termográfica. Por ejemplo, en la detección de llamas, en aplicaciones específicas ciertos procesos de producción generan gases que arden en forma de llamas, estas llamas en ocasiones no son visible para la vista humana. Con el uso de termografías es posible ver fácilmente si la llama está ardiendo o no.

    Las termografías también se utilizan para detectar niveles en depósitos o tanques donde a través de diferencia de temperatura, son capaces de indicar de forma clara el nivel de líquido, siendo de mucha utilidad en la industria.

    También tiene aplicación para determinar puntos calientes en las instalaciones eléctricas debidos a fallas en los sistemas, desbalanceos, falsos contactos, arqueos, etc. Para determinar sobrecalentamientos en baleros, chumaceras, motores. Para determinar la distribución del calor o el fróo en hornos o cámaras de refrigeración. Para detectar fugas de agua no visibles en estructuras de concreto o losas.

    La versatilidad en las aplicaciones de la termografía ha hecho que se convierta en una herramienta básica tanto en sector industrial como residencial.




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